Cuando Mónica Jiménez de la Jara, la saliente Ministra de educación de la concertación, asumió la rectoría de la Universidad Católica de Temuco, fue la primera rectora elegida sin una previa elección dentro de la universidad, sino que designada directamente por el gran canciller, obispo Camilo Vial. Ella recibió una universidad con superávit económico. Después de la crisis vivida por la universidad a fines de los 90, principios del 2000, la UCT había logrado, en base al alza de aranceles, cobro de matricula, limitación de beneficios estudiantiles, estabilizar su situación económica. Sin embargo hoy día esa situación ha cambiado y el reciente informe de la comisión acreditadota del 9 de diciembre de 2009 es lapidario:
En cuanto al tan mentado “Plan de desarrollo institucional”, el informe plantea que: “el plan de desarrollo institucional no proporciona la seguridad de su cumplimiento, en un marco de aseguramiento de la calidad, considerando la situación económica y financiera de la institución. En efecto, la institución tiene un alto nivel de endeudamiento y un déficit económico financiero, de acuerdo al balance general y los estados financieros auditados, presentados por la propia universidad” (Pág.4 Informe Comisión nacional de acreditación) En pocas palabras el “famoso” plan de desarrollo institucional, con el cual la universidad ha legitimado las restricciones democráticas dentro de la universidad y el aumento de aranceles, es solo inservible papel. La crisis económica se detalla mas adelante: “Los antecedentes económico financieros proporcionados por la institución, debidamente auditados, muestran un alto nivel de endeudamiento y un déficit en el ejercicio presupuestario 2008. Ciertamente, la institución cuenta con una deuda de corto y largo plazo, superior a los $13.000.000.000 (trece mil millones de pesos), la que representa 2,06 veces el patrimonio de la institución. Asimismo, el déficit contable del ejercicio 2008 supera los $704.000.000 (setecientos cuatro millones de pesos)”. y prosigue: “La situación financiera de la Universidad Católica de Temuco, constituye un factor de alta vulnerabilidad institucional y la implementación de su proyecto de desarrollo. No se evidencia en la autoevaluación o evaluación interna, plena conciencia de la magnitud y los alcances de la problemática económica y financiera para la institución”. (Comisión nacional de acreditación 2009) Como queda en evidencia para cualquier persona que quiera ver la situación de manera objetiva, la UCT, atraviesa por una de las peores crisis económicas de su historia, la cual las autoridades de la universidad, empezando por el rector Alberto Vásquez, han buscado ocultar a la comunidad universitaria, nada de extraño considerando lo inconveniente para la posición que ocupan que esta información sea manejada por todos los estudiantes y académicos de la universidad. Como sabemos, todos los fenómenos sociales tienen una explicación en su base económica, por tanto ¿que consecuencias concretas observó esta comisión acreditadora dentro de los aspectos académicos de la universidad? He aquí un ejemplo: “llama la atención que el aumento de la matricula y la apertura de nuevas carreras de la institución pareciera no responder al resultado de un análisis global y de coherencia del conjunto de la oferta académica. En este contexto aparece, mas bien, como un mecanismo para alcanzar un numero mínimo de estudiantes que permita mejorar la posición económico financiera de la Universidad, aspecto que tampoco esta garantizado” (Pág.7 Ibíd.) Lo que el movimiento estudiantil viene denunciando hace ya bastante tiempo, una evaluación de sus propios pares lo confirma; todas las seudo carreras que se han abierto en el último tiempo tienen un solo objetivo: intentar salvar a la universidad de su auto inflingida crisis económica, vale decir, simplemente juntar mas plata para pagar sus deudas, cosa que como lo expresa la comisión con claridad, ni siquiera van a lograr abriendo más carreras.
Este es solo una muy acotada muestra del descarnado informe de la comisión acreditadora, la cual solo acreditó a la universidad por míseros 3 años, acreditación por lo demás oscuramente negociada según personas cercanas al proceso.
¿Y cómo quieren resolver la crisis que ellos mismo han provocado? ¡Cargándola sobre los hombros del estudiantado! Abriendo carreras fantasmas, cobrando grandes sumas de dinero en aranceles y matrículas, incluso superiores a los cobrados por las universidades mejor posicionadas del Consejo de Rectores, restringiendo las libertades democráticas y manipulando el movimiento estudiantil.
Sin embargo como movimiento estudiantil siempre estaremos defendiendo los intereses de los estudiantes, principalmente de los estudiantes populares, y es por eso que hoy la universidad busca golpearnos expulsándonos, contratando una nueva empresa de guardias, en fin, transformando la universidad en un lugar de persecución donde las cosas no se debaten.
Uno de los únicos puntos que la comisión acreditadora “destacó” dentro de la universidad fue la infraestructura que había logrado desarrollar, principalmente la que se encuentra en el campus norte. El terremoto que remeció al país y que logró hacer caer su falsa máscara primer mundista, también reveló en la UCT la calidad de infraestructura de los nuevos edificios, especialmente del tan grandilocuentemente llamado “edificio cincuentenario”, el cual resultó con un daño significativo, manteniendo sus muros afirmados por andamios, y que a pesar de ello, se encuentra en uso, poniendo en riesgo la vida de estudiantes y trabajadores de la universidad.
Sin embargo, la universidad no podrá seguir tapando el sol con un dedo, desviando la dura realidad por la que atraviesa sancionando y expulsando a sus estudiantes, porque el movimiento estudiantil no dejará de luchar por los derechos que les han sido arrebatados y no descansará hasta que la verdad salga a la luz, cuestión que ya ha comenzado a suceder, pues es la propia corte de apelaciones de Temuco quien ha acogido las acciones interpuestas por los estudiantes, fallando a favor de la orden de no innovar que permitirá la reintegración inmediata de los estudiantes expulsados a la universidad y el recurso de amparo que acoge a trámite el proceso sumario. Con estos hechos se confirma que los estudiantes tenemos la razón y que el oscuro sumario llevado a cabo por la universidad sólo está destruyendo los cimientos de lo que significa hacer universidad, dejándonos a los estudiantes la tarea de reconstruir los espacios democráticos y de crítica al interior de la UCT.
DENUNCIAR LA CRISIS GENERAL DE LA UCT!!
A DEMOCRATIZAR LA UNIVERSIDAD!!
REINTEGRACIÓN INMEDIATA A NUESTROS COMPAÑEROS EXPULSADOS!!
MOVIMIENTO ESTUDIANTIL UNIVERSIDAD CATOLICA DE TEMUCO
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